martes 18 de marzo de 2008

¿ Existe la clase obrera?


La evidente crisis de la única formación que no se declara socialmente transversal, y sigue manteniendo la vigencia de la lucha de clases - aunque sea con la boca pequeña-, me lleva a formular la pregunta que da título a la entrada.
No sólo se trata de que Izquierda Unida haya retrocedido a causa de una ley electoral injusta, y de las luchas cainitas que la devoran, que también. Se trata de que casi nadie se reconoce como parte de la clase obrera, aunque cada vez haya más familias en riesgo de exclusión social, por la divergencia que se da entre el coste de la vida, y los ingresos de las unidades familiares.
Pocos pueden hurtar a su entendimiento, que este ha sido el gran éxito del capitalismo: Presenta de manera tan sugestiva las posibilidades de bienestar que brinda, que nadie quiere afrontar el desprestigio social que implica estar fuera del sistema. Y, si alguien está demasiado alejado del perímetro de lo aceptable, en cuanto a capacidad de consumo y ostentación, simplemente lo niega y se endeuda para seguir manteniendo la ficción de éxito, aunque éste sea "relativo" por llamarlo de alguna manera. Tan sólo aceptan la condición de parias los que no pueden de ninguna manera evadirse de la misma; o bien, no tienen conocimiento de que existan condiciones distintas y mejores que la suya. Y eso los hace irrelevantes, en cuanto a su capacidad de invertir los términos de unas relaciones socioeconómicas, que ignoran.
Entonces actúa la segunda parte de la falacia: si nadie relevante en términos de capacidad transformadora, se manifiesta como integrante de una de las partes necesarias en el conflicto - la lucha de clases para una redistribución justa de la renta-, es que el conflicto no existe. Luego, cabe preguntarse - dicen los propagandistas del sistema- qué sentido tiene una fuerza política que traza el eje de su acción política, a través de una lucha de clases que sólo existe en la imaginación de algunos nostálgicos.
Sé de sobra qué no soy el único ni el primero en hacerme la pregunta en cuestión, ni seré el último. Pero es una reflexión que no puedo apartar de mí: Estando en buena parte vigentes las condiciones que llevaron a la fallida revolución de octubre de 1917, en qué lugar se ha ocultado la capacidad de, al menos, una parte lo suficientemente significativa de la población, cómo para tener capacidad de llevar a cabo los cambios que antes he mencionado, y que alimentan las desigualdades en la recepción de los posibles beneficios del sistema, cuya existencia me parece evidente ( dicho esto con todas las cautelas necesarias)
No puedo llegar a otra conclusión que no sea la de señalar la desaparición de la conciencia de clase - inducida por la maquinaria propagandista del capitalismo- como principal problema para plantear una respuesta, desde la izquierda, a la clase dominante ( qué si tiene una sólida conciencia identitaria)

22 opiniones:

Kurtz dijo...

No sé qué decirte, la verdad.
Saber que en Valencia (y supongo que en muchas partes de España) hay currantes y obreros votando a la derecha es preocupante y un síntoma de la pérdida de esa conciencia de clase. Pero yo lo achaco más a una pérdida de la identidad de la propia izquierda (y me remito a lo que más conozco, a Valencia).

Reforma Electoral dijo...

http://reformaleyelectoral.blogspot.com/

MANIFIESTO POR LA REFORMA DE LA ACTUAL LEY ELECTORAL

Un cada vez más extenso grupo de ciudadanos considera una urgente necesidad democrática reformar la actual Ley Electoral.

No es de justicia que a Izquierda Unida le cueste cada escaño 481.520 votos y a UPyD 303.535 votos mientras que al PNV le cuesta solamente 50.541, a Nafarroa Bai 62.073, al PSOE 65.470 y al PP 66.470 votos.

No es justo que IU, tercera fuerza política en número de votos tenga 2 escaños y CIU con 200.000 votos menos obtenga 10 diputados.

No es justo que UPyD, quinta fuerza política en número de votos alcance únicamente 1 asiento en el Parlamento y el PNV también con menos votos consiga 6 escaños.

Este sistema adultera la voluntad de los ciudadanos emitida en las urnas, escamotea la representatividad y proporcionalidad de un sistema multipartidista como el español y burla el deseo de gran parte de los votantes que observan como su voto no vale nada en virtud de una Ley Electoral caduca.

Por tanto:

Exigimos a las dos grandes formaciones políticas españolas una profunda reflexión sobre el tema desvinculada de sus intereses partidistas, coyunturales y electorales.

Reclamamos que escuchen las voces que se alzan en la sociedad representando a una mayoría deseosa de un cambio que permita que el voto de todos los ciudadanos tenga el mismo valor.

Demandamos una reforma de la actual Ley Electoral, por injusta y alejada del principio "Un ciudadano, un voto".

POR UNA REFORMA DE LA LEY ELECTORAL.

UN CIUDADANO, UN VOTO.


http://reformaleyelectoral.blogspot.com/

¡Colabora y difunde!

Desesperada dijo...

en este país, los obreros votan al pp, y te lo digo con conocimiento de causa, así que, ¿qué podemos esperar? me gusta la propuesta de este comentarista que te ha salido, un ciudadano, un voto. y en municipales, listas abiertas YA.

Sergio G. Rabadá dijo...

No, creo que la clase obrera tal y como se la entendía ya no existe aunque sigan existiendo obreros. Hoy no puede ni ha de plantearse la lucha como años atrás, cuando la separación entre clase obrera y clase media era más que evidente, desde mi punto de vista la clase obrera es, hoy, parte de la clase media aunque no sabría decirte si esto ha sido provocado por la evolución de la clase obrera o la involución de la clase media.

Cuando divago, considero la existencia de una serie de clases que, en resumen, son:

1. Clase alta
2. Clase media alta.
3. Clase media.
4. Clase media baja.
5. Pobres

El estándar de vida de la clase obrera es hoy similar al de la clase media hace años. Pueden aspirar a que sus hijos vayan a la universidad, pueden aspirar a tener un coche, una vivienda, etc. Sumado a esto, los líderes sindicales se encargaron muy efectivamente de eliminar la conciencia de clase que tenían los obreros mientras que la propaganda capitalista les hace creer que son una clase en camino a enriquecerse, hasta que ya es tarde, hasta que se dan cuenta que no se han enriquecido.

La izquierda ha de cambiar su lenguaje, no ha de hablar como hablaba en el año 10 o el año 30 o como hablaba Maiakovsky (he releído sus poemas y ya suenan tan deliciosamente anacrónicos como los de Petrarca), han de habar de justicia, más no justicia social porque la justicia ha de entenderse como una sola e inevitable manera de ver las cosas, han de hablar de ilegalidad cuando hablan de distribución de la riqueza, han de hablar de inequidad cuando hablan de salarios vs. ganancias o cuando hablan de política y economía.

En plena crisis de las hipotecas basuras, llamada así aún cuando el 45% de las hipotecas ejecutadas pertenecían a personas que no habían tomado hipotecas subprime, todos se preocupan por la suerte de las entidades financieras cuando las entidades financieras fueron quienes provocaron la crisis y nadie se preocupa por aquellos que tomaron una hipoteca para tener, al fin, una vivienda. Eso es inequidad, inequidad e idiotismo porque cualquier gobierno es capaz de darse cuenta que dando 200 dólares mensuales a cada uno de los adquirentes de las subprime les hubiera costado 600 millones o 700 millones de dólares mensuales corregir el problema, quedando cada persona con su casa. Se prefiere apuntalar los bancos, sabiendo que eso implica una crisis económica que rondará los 285 mil millones de dólares y la ejecución de las hipotecas impagas. ¿Por qué? Porque hoy nadie acepta que el estado ayude a una persona a comprar su casa pero si aceptan que ayude a organizaciones que se cansaron de ganar dinero sin adoptar una política sana de encaje de inversiones por si las cosas no salen como esperan.

Los bancos saben que el gobierno irá a su rescate, por eso se cuidan tan poco al invertir el dinero de la gente que confía en ellos y deposita sus ahorros en sus cajas y cuentas, los empresarios saben que en épocas de crisis recibirán ayudas de mil formas diferentes, exenciones impositivas, créditos promocionales, etc., tampoco se preocupan. Invariablemente quien sufre y ha de preocuparse por una crisis es el ciudadano de a pié, el de clase media alta, el de clase media, el pobre, que son quienes representan la mayoría en todo estado del mundo.

Pero mientras nos sigan haciendo creer que tenemos la oportunidad de comprarnos esa puta Ferrari, de ser ricos y de ir a comer a los mejores restoranes donde nos codearemos con la sociedad más hija de puta de todos los tiempos las cosas no cambiarán.

La izquierda ha de cambiar su discurso, ha de comenzar a preguntar si es lícito que el 80% de una comunidad mantenga los vicios y privilegios del 20%. La riqueza obscena ES una forma de delincuencia, se llama egoísmo. Se llama miseria.

Un abrazo.

Jovekovic dijo...

Kurtz:
La izquierda pierde identidad, pero repito que hay un problema de desubicación por parte de una parte importante de la clase obrera o menos favorecida dentro del sistema.
Desesperada:
Evidentemente es necesaria una reforma de la ley electoral, tal y como se plantea desde RE. Pero hay un grave problema de gente apoyando a quién se ha dedicado a convertirlo en un paria, con razones peregrinas como la patria, o con la oferta de éxito social para sí o para sus hijos.

Jovekovic dijo...

Sergio:
De hecho, y salvo que yo me equivoque mucho, nuestras posiciones están muy próximas.
Matizaré en todo caso. Sigue existiendo una clase claramente desfavorecida, porque un sistema económico injusto, le priva de buena parte de los beneficios que le corresponderían, atendiendo a su contribución a la creación de la riqueza que engloba esos beneficios. Puedes llamarla clase obrera o como te resulte más cómodo, no veo problema en eso.
La desigualdad social - que llamo así por utilizar términos comúnmente aceptados- genera un conflicto entre esa clase menos favorecida y las demás. Ese conflicto que por supuesto está vigente, puede llamarse lucha de clases o, como refieren algunos autores novísimos de la ciencia política, "conflictos de armonización socioeconómica". No discutiré por eso.
Pero está claro que muchos individuos pertenecientes a esa clase social desfavorecida, que está perdiendo claramente poder adquisitivo, y las prestaciones sociales que le ayudaban a soportar ese tipo de pérdidas, no se reconocen como miembros de esa clase social gracias al mecanismo ilusorio del crédito que les permite creer que son propietarios de algo que pertenece a los perros de presa del sistema, es decir, los bancos.
La capacidad propagandística del capitalismo, les hace creer que ellos también tendrán su oportunidad para enriquecerse, cosa que es falsa puesto que se necesita una amplia carga de pobres que, llevados por la necesidad y las ansias de encontrar un lugar bajo el sol, asuman las tarea ingrata de alimentar precisamente el tren de vida de aquellos que les han condenado.
Desde este punto de vista la necesidad de mantener el ideario político tradicional de la izquierda, me parece indispensable.
De otro lado, y para finalizar, la justicia social es, evidentemente, justicia.

Sergio G. Rabadá dijo...

"Divide y vencerás" es uno de los dichos más viejos, y reales, que conozco, y es lo que poco a poco han logrado hacer con los trabajadores de azul (obreros) y los de cuello blanco (oficinistas).

El no tener conciencia de clase es lo que provoca que una persona que a duras penas puede llegar a fin de mes acepte y defienda las bases del capitalismo, bases que desconoce porque hasta la desconocen quienes la promueven. Adam Smith creía en la liberación, en el dejar hacer, pero siempre y cuando el egoísmo del capitalista estuviera equilibrado con su empatía, hoy fomentamos el egoísmo y olvidamos la empatía. El capitalismo, por lo tanto, se ha vuelto salvaje, lo que impera en la economía de hoy es la ley del economicamente más fuerte.

El hombre de la calle, enceguecido porque pudo comprarse un último moelo, enceguecido por esas imágenes que muestran a multimillonarios bebiendo en paseos marítimos intenta, patéticamente, imitarlos. Por ahí pudo comprar un departamento que puso en alquiler o es propietario de un almacén y un ático y piensa, tontamente, que el comunismo o el socialismo amenazan su estándard de vida, o les hicieron creer eso.

Por el contrario, sabemos que el socialismo y el comunismo amenazan el estándard de vida de un 20% de la humanidad, un 20% que disfruta del 80% de la riqueza mundial, que más que disfrutarla, la derrocha pero ¿Cómo trasmitirlo? ¿Cómo decirlo? ¿Cómo explicarles que el progreso económico o tecnológico no son, en sí mismos, civilización?

¿Cómo les hacemos ver que en ese 20% amenazado no están incluídos ellos? Porque ellos se han embargado e hipotecado para conseguir lo que tienen ¿Qué pasaría sí, esto es utópico, lográsemos que la extrema riqueza fuese vista como un delito? Porque para que exista un solo rico han e existir varios pobres, la riqueza crea su contraparte por necesidad, estimula el flujo de dinero en un sentido, hacia arriba, no en ambos.

Por el contrario, tal y cual dices, el extremo superior de la pirámide económica si tiene conciencia de clase (piensa en como tratan a los nuevos ricos por lo general), trabaja con un objetivo sencillo, hacer dinero, y saben como hacerlo: influyendo en las medidas económicas, en la creación de leyes, pagando por el trabajo menos de lo que el trabajo vale, apropiándose de la riqueza creada por la mayoría de abajo, los que menos tienen.

Un mundo sin millonarios es posible, visionable aún en la utopía, un mundo sin pobres no, si todas las clases, menos los grandes millonarios, desaparecieran de la faz de la tierra, los millonarios terminarían desapareciendo con sus fortunas convertidas en algo sin sentido.

Ideas, ideas sueltas que se escapan por sí mismas, disculpame si no cierro lo que digo.

Pero es injusto, terriblemente injusto que se haya aceptado como "lógico" que el 80% de la humanidad deba pasar hambre o trabajar 16 hs. diarias o hipotecarse hasta las cejas para que un 20% pueda pasear por hoteles de lujo, mostrar sus ferrarios, comprarse 10 o más mansiones, 20 o más autos, ostentando su riqueza como si eso fuese lícito, como si ellos no mataran a nadie por ser millonarios, como si ellos no vivieran del trabajo de otros.

Y mientras tanto ves a personas buenas, honradas, laburantes de sol a sol, persignarse cuando escuchan la palabra comunismo o presentándose a votar a Rajoy, como si Rajoy se hubiese propuesto garantizarles el futuro.

Y esto sin perder de vista que el consumismo al que nos han empujado, la nueva pc, el nuevo auto, el nuevo piso, lo pagamos, otro más grande si vendemos el viejo, otro auto, otra pc, el auto de los chicos, más comida, más plástico, nuevos muebles, etc... ese consumismo, está reventando el equilibrio ecológico.

Por dios, hoy me levante verdaderamente enojado, hasta conmigo mismo. Me imagino un grupo de zombies paseando por las calles sin darse cuenta que ya están muertos...

Un abrazo, voy a por mi cerebro (a propósito, coincido contigo).

Jovekovic dijo...

Sergio, como podrás comprobar tu mismo, decíamos las mismas cosas ( o prácticamente las mismas) con distintas palabras.
No creo que nadie pueda negar que la lucha haya cesado, aunque para ello tengan que emplearse nuevos medios, y eso exija a la izquierda un esfuerzo de adaptación que, quizás, no está en condiciones de asumir.
Un abrazo y buen fin de semana.

SallanWorld dijo...

Buenas. La pregunta que usted hace es de gran interés. Yo creo que sí existe la clase obrera, pero querría hacer algunas reflexiones:

1.- No estoy seguro de que pertenezcan a la clase obrera aquellas familias que tengan más de un coche, tengan segunda residencia o hayan ido alguna vez al Caribe de vacaciones.

2.- Obrero era el que trabajaba en la fábrica. Aquí (en España) cada vez hay menos fábricas. Esto obliga a repensar el concepto de "clase obrera".

3.- Toda la vida de Dios muchos pobres / obreros / clase baja han votado a la derecha.

4.- Echando un vistazo a nuestro entorno (vivo en BCN) enseguida se llega a la conclusión de que gran parte de la así llamada clase obrera cae bajo la etiqueta de "inmigrantes", quienes como es bien sabido no tienen derecho al voto en España.

5.- La caída del sistema bancario supondría la desaparición, de la noche a la mañana, de gran parte del dinero en circulación, y provocaría una crisis sin precedentes. Los bancos lo saben, y actúan en consecuencia.

6.- Alzo mi copa y brindo mi apoyo por todos aquellos que promuevan la circunscripción única en las elecciones al Congreso, la mejor forma de acercarse al ideal de "un hombre, un voto".

Jovekovic dijo...

1.- No pertenecen. Algunos son simplemente pobres. Pero hay mucha gente, mucha, que no tiene más que un coche y alquila un apartamento, a costa de hundirse en el fango de los créditos.
2.- Obliga a crear fábricas en lugar de hoteles y campos de golf.
3.- Era un fenómeno muy localizado en el campo. En las ciudades, no.
Muchos pobres que votaban a la derecha lo hacían atendiendo a las instrucciones de los curas, y por una cuestión de patriotismo primario.
4.- Se arregla concediendo ese derecho. Como es de justicia.
5.- Los bancos saben que los políticos no tienen cojones, eso es lo que saben ( y actúan en consecuencia)
6.- La alzo yo también

Sensai dijo...

Intentaré resumir al máximo, porque tu pregunta y desarrollo tiene miga.

Hoy en día, que una familia tenga 2 coches (o más), 2 televisores (o más), 2 frigoríficos (o más), y el viajecito al Caribe como apunta Sallanworld... ¿se puede considerar clase obrera? Pues sí. Se ha democratizado la vulgaridad y lo accesorio y por extensión los préstamos y las tarjetas de crédito.

Y en la ordinariez intelectual nadie tiene interés ni ambición por cambiar nada. Están felices formando parte de esa gran masa, les da seguridad y "prestigio".

Y así vamos ...

Un abrazo.

Jovekovic dijo...

Hola Sensai, yo creo que todos estamos esencialmente de acuerdo: la clase obrera existe, aunque la quieras llamar de otra forma.
La masiva adquisición de bienes de consumo, a través del crédito, es una trampa del sistema, como los mecanismos de pago de la deuda de los países pobres.
El problema esencial es la falta de conciencia de esa clase social. Este ha sido, repito, el gran éxito del capitalismo.

Sergio G. Rabadá dijo...

¿Por qué una clase es una clase? Una clase, para existir ¿Necesita tener conciencia de clase? En realidad una clase nuclea en su interior personas con rasgos ¿socioculturales y económicos? similares, desde un punto de vista post-moderno podríamos sostener que lo que en el siglo XIX se llamaba clase hoy se llama "sector de mercado", segmento de mercado" o "grupo de compradores" (o váyase a saber como). Esto implica que si siguen existiendo clases aunque sus características hayan cambiado, o aparenten haber cambiado, radicalmente.

Lo que está dejando de existir es la conciencia de clase, según wikipedia "Conciencia de clase es un concepto socialista de origen amplio, desarrollado principalmente desde el marxismo, que define la capacidad de una clase de ser consciente de las relaciones sociales antagónicas y de actuar ante ellas para beneficio de sus intereses". Hemos de admitir que la clase dominante, capitalista, burguesa, ha dejado de verse como antagónica por parte de la mayoría de la sociedad, que son más un "ejemplo a seguir" que un "problema a combatir".

Pocos se dan cuenta de que la situación actual del trabajador y pequeño propietario es muy similar a la que existía durante los años anteriores a la revolución francesa:

1. Inequidad impositiva, cuando menos se tiene más se contribuye, proporcionalmente, al sostenimiento del Estado.
2. Falta de representación en "la Corte", los mismos representantes elegidos por el pueblo terminan representando y defendiendo los intereses de la clase dominante.
3. Desigualdad ante la ley. No es lo mismo ser un acusado millonario que un acusado de clase baja. La capacidad de defensa de un millonario es muchísimo más alta que la de un miembro de la clase popular dado la mercantilización de la justicia.
4. Derechos humanos: Aunque las distintas constituciones incluyan la declaración de los derechos humanos o incluyan artículos que garanticen los mismos en la práctica el acceso a su disfrute depende del poder económico: Existe el derecho a la vivienda, si puedes pagarte una vivienda, existe el derecho a un juicio justo, si tienes los medios para garantizar un juicio justo, existe el derecho a la educación, si puedes pagar tu educación, existe el derecho al trabajo, si consigues que te den un trabajo...
5. La especulación, medio por el cual las clases dominantes crean un flujo de dinero desde las clases bajas a las superiores, es hoy considerada un medio legítimo de hacer dinero.
6. Etc.

No todos consideran que el estado de cosas sea así, la mayoría cree que vive en países libres aún cuando en sus países no posean ciertas libertades básicas. Se confunde la libertad con la libertad de expresión o de sufragio, olvidándose de que la libertad es un término muchísimo más amplio, que no pasa solamente por darnos la capacidad de decir lo que nos venga en gana o de votar para elegir quien nos gobierne.

Un abrazo.

Jovekovic dijo...

Estamos de acuerdo. Me permitirás la brevedad del comentario, que no es por descortesía o pereza, es simplemente por lo que manifiesto: acuerdo.
Un abrazo Sergio, nos leemos.

banderas dijo...

De la gente que conozco, que es de lo que puedo hablar, sólo tienen conciencia de ser de clase obrera:

- Mis padres (ya retirados)
- El menda y sus compañeros de la sección sindical (no diré cual) y ya no incluyo a todos los afiliados porque sé que muchos lo son por intereses particulares y no por tener verdadera conciencia de clase (es mas, intuyo que más de uno ha votado en más de una ocasión al PP).
- Algunos blogueiros públicos y notorios (tú te puedes hacer una idea perfectamente de a quienes me refiero).

Creo firmemente que estamos ante ese fenómeno propagandístico por parte de los medios del capitalismo en la linea argumental de que, muerto el comunismo (en su representación física de los países del Este) el concepto de lucha de clases está desfasado y no responde a la realidad actual (lo cual es, evidentemente, una falacia). Creo que uno de mis más odiados compañeros de trabajo (de alto nivel sociolaboral, aunque originalmente bajo) tiene más claro que muchos otros (de nivel claramente obrero) la división de clases cuando se refiere a los otros como "putos peones" (por cierto, él empezó siendo un puto peón, y su padre lo fue).

Estos renegados de sus orígenes son los cachorros del PP, los más agresivos, los más peligrosos, porque saben perfectamente de dónde vienen pero quieren olvidarlo a marchas forzadas.

Como dice mi madre (gran maestra, por otra parte): "No hay nada más triste que ver a un obrero votar al capital". Por desgracia, como decía Desperada son mayoría... ya que si las bases electorales fueran quienes se supone que deberían ser no habrían tenido ni la mitad de los votos que tuvieron.

Un abrazo, maestro. No pensaba enrollarme, pero resulta imposible contigo.

Bicos ;-)

Jovekovic dijo...

Banderas:
Queda claro que la división entre clases sociales, existe. Además la derecha, como representante del capitalismo en la política, ha logrado un éxito impensable, nadie quiere ser un "perdedor", uno de esos que no llegan a final de mes, y, si no se llega por las buenas, se llega por las malas endeudándose.
El problema de tu odiado compañero de trabajo,siendo como es muy desagradable, entraría más en el campo de la psicología, que en el de la sociología. En cualquier caso siempre es bueno tener presente estas situaciones, porque aquello de controlar la furia de los conversos.
Petons.

banderas dijo...

Reflexionando más tarde sobre el tema, llegué a la perversa conclusión de que el éxito del capitalismo no ha sido tanto por sus medios de propaganda y del ansia de ser ganadores (como muy bien describes en tu respuesta) sino que buena parte de culpa la tiene el relativo éxito de nuestro ansiado y pelado estado del bienestar. Mucha gente ha perdido la poca "con(s)ciencia" de clase que tenía en cuanto ha tenido el estomago lleno, la salud más o menos garantizada, los niños estudiando gratis en un sistema educativo público bastante pasable, y en la universidad con becas medianamente aceptables. A más de uno le haría falta volver a pasar hambre de verdad para recordar de dónde venimos y a dónde queremos llegar realmente.

Un abrazo, maestro ;-)

Jovekovic dijo...

Ahora debo me veo en la obligación de discrepar: Lo que tú llamas "estado del bienestar" en España, no existe más que como boceto, los servicios públicos deben ser excelentes no pasables, una vez alcanzada la excelencia, se debe exigir a los ciudadanos un uso responsable de los mismos. Y subrayo lo de uso responsable.
Nuestro sistema educativo soporta el índice de fracaso escolar más alto de la Europa-15 ( UE, antes de la incorporación masiva de los países del Este). La sanidad pública lleva años desbordada, ante la indiferencia de los sucesivos gobiernos.
La falta de conciencia de la clase más desfavorecida no se debe a las razones que apuntas, de ninguna manera. Antes al contrario, se debe a los mecanismos perversos de propaganda, que han inducido a creer a los nuevos "parias", que no se necesitan mecanismos de cohesión social en un estado sin pobres, para eso están los instrumentos más eficaces de control social: los créditos financieros.
Esta vez, Banderas, no puedo estar de acuerdo contigo, si algo debemos evitar desde la izquierda, es que ni un solo ciudadano vuelva a tener desatendidas sus necesidades básicas.
Bicos.

banderas dijo...

Creo que no me expresé bien o no hice algo bien en mi anterior comentario, y pido disculpas si ello es así. NO CREO QUE EL ESTADO DE BIENESTAR ESPAÑOL SEA CORRECTO ni muchísimo menos (para empezar falla desde el punto y hora en que en cada comunidad autónoma funciona de una forma distinta y debería ser igual para todas). Creo que MUCHA GENTE ESTÁ CONVENCIDA DE QUE ESTE PRESUNTO ESTADO DE BIENESTAR ES COJONUDO y que ya está todo hecho. A eso atribuyo buena parte del abandono de la "conciencia de clase" por parte de muchos obreros que deberían tenerla y defenderla con uñas y dientes. De hecho, si lees bien, he utilizado adjetivos calificativos poco honorables para esos servicios públicos mediocres... y cito literalmente: "salud más o menos garantizada, los niños estudiando gratis en un sistema educativo público bastante pasable, y en la universidad con becas medianamente aceptables". A lo mejor no son calificativos de grueso calibre, pero no creo que haya hecho una loa de ese "presunto" estado del bienestar.

Un saludo y un abrazo, compañero. Me sabe mal que me hayas interpretado de esa forma.

Bicos ;-)

Jovekovic dijo...

Está bien, todo aclarado. Ahora mismo le digo a Marx que te readmita en el Club de los Buenos Rojos;-)

banderas dijo...

¡¡Capullo!!... sea ello dicho con la más grande de las sonrisas ;-D

Jovekovic dijo...

XDD