El congreso del PP que ha concluído hoy en Valencia, ha supuesto un revés del sector duro que dirige José María Aznar - de manera muy explícita, por lo visto a lo largo del fin de semana-. El expresidente del gobierno interrumpió el congreso a su llegada, deliberadamente retrasada, y no fue a escuchar el discurso de Rajoy, en una muestra más de su carácter de niñato malcriado.
Rajoy ha barrido de la estructura de poder del PP a los aznaristas, sólo Ana Mato permanecerá en el nuevo Comité de Dirección, sustituto de los "maitines" de Aznar.
La gran derrotada, dicen, ha sido Esperanza Aguirre, pero creo que las espadas están algo más que en alto. Ahora saben los aznaristas, que para poder volver a La Moncloa necesitan primero la cabeza de Rajoy. Y hay muchos resentidos que se presentarán voluntarios al puesto de verdugo.
En este congreso de Valencia se ha escenificado la fractura del PP en dos sectores, que no se ha cerrado ni mucho menos, porque las bases están, al menos por ahora, con los duros, y el poder mediático, también.
Si Rajoy no desbanca al PSOE en las próximas generales, la extrema derecha sin careta volverá con más fuerza al asalto del partido. Naturalmente la extrema derecha con careta es la que alimenta al llamado sector moderado o renovador, porque el pragmático Rajoy no debe engañar a nadie en cuanto a su filiación política ultraconservadora.
domingo 22 de junio de 2008
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8 opiniones:
Después del Congreso sólo voy a decir una cosa: Sin novedad en el frente.
No ha habido sorpresas y el PP sigue igual
Igual de jodidos, por el momento.
No creo que ni siquiera sea una lucha entre moderados y derecha sin careta. Para mí es todavía es más simple. Es una lucha de poder exenta de ideología. A veces me paso de reduccionista, pero lo veo así.
No, no, yo digo que una parte de la extrema derecha lo disimula y otra no. Coincido contigo en lo de la lucha descarnada por el poder. Aunque me temo que eso lo tenemos en todos los partidos, y lo digo con pesar.
Verás, dejé de leer las noticias sobre política española, así que de vez en cuando me paso por aquí, y veo lo que escribes.
Apenas sé quién es Rajoy, ni siquiera Aznar es conocido aquí. Y Esperanza Aguirre no sé quién es realmente, por su imagen me recuerda a mi tía del Opus.
En las últimas elecciones en España, voté a los verdes, era lo único que no encontraba ya "extraño". Al menos un senador es un senador, por algo se empieza.
Rajoy es, de momento, el nuevo líder del Partido Popular ( conservador), pero sólo cuenta con el apoyo de algunos líderes territoriales, no de las bases del partido.
No es que Rajoy sea menos fascista que Aznar - que es quién verdaderamente controla las bases del partido-, no, pero es más cauteloso en las formas, y más pragmático.
El problema es que algunos de esos líderes territoriales, quieren jugar un papel similar al que jugó desde Baviera Franz Joseph Strauss. Y no puede haber tantos gallos en el gallinero.
Strauss? Pero si eso es lo más reaccionario que ha habido!
Además la CSU tiene aquí un equilibrio ideológico con la CDU.
Creo que lo más a la derecha que pueden estar los alemanes (excepto en Baviera, pero ese es un Land muy especial) es Merkel.
Baviera es la zona ultraconservadora católica de Alemania, ni siquiera los propios alemanes comparten su modo de vida ni entienden el dialecto. Y para el resto de los alemanes son "raros". Pero por su estilo, desde el punto de vista de un español, digamos que son "normales", es decir, lo más parecido a un espanol-conservador que puedes encontrar aquí.Eso es verdad...
Sí, sí Strauss, en ese papel quieren estar Francisco Camps, en Valencia, y Esperanza Aguirre en Madrid, pero necesitan el apoyo de la Iglesia, que en estos momentos los considera demasiado "liberales".
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