domingo 10 de agosto de 2008

Sentido de Estado

Los vaivenes de la política española, provocados por la tensiones entre los partidarios de ralentizar los desarrollos de los nuevos estatutos - sobretodo el catalán- y los que quieren acelerarlos, nos han llevado a una situación de bloqueo institucional que no se supera pese a las bienintencionadas conversaciones entre Zapatero y Rajoy en La Moncloa.
Yo no soy partidario del Estado de las Autonomías, que consagra una estructura de distintos derechos para los ciudadanos, en función de su lugar de residencia. Tampoco estoy de acuerdo con unos derechos que se invocan en nombre de otros de carácter feudal, y recaen sobre territorios, no sobre personas. La solución pasaría por el establecimiento de un estado federal puro, con los mismo derechos para todos los ciudadanos y con un gobierno federal con capacidad para impedir actitudes y acciones destinadas a crear diferencias intolerables entre los ciudadanos de las distintas comunidades, regiones o cómo se les quiera llamar.
Además, hace falta una cosa que en nuestra clase política brilla por su ausencia: Sentido de Estado. Cuando los políticos menos dispuestos al desarrollo autonómico, citan el ejemplo francés o el federalismo igualitario alemán ( con la salvedad de Baviera, por cierto), para oponerse a las demandas de los nacionalistas, se olvidan del sentido de Estado que está presente en las políticas de todos los dirigentes de esas naciones, incluso de dirigentes como Chirac, por poner un ejemplo polémico. Con esto quiero decir dos cosas: que no se jacta uno de sus mentiras y que si la necesidad de un equipamiento es superior en Marsella que en París, se instala en Marsella y no en París.
Durante la negociación de los textos estatutarios hemos asistido al sistemático incumplimiento de sus promesas a los nacionalistas por parte del partido en el poder, sobre todo por boca de su líder y presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Con independencia de lo que le parezcan las promesas hechas a nacionalistas, a un jacobino convencido como yo, debe quedar claro que es lamentable la actitud rastrera del José Luis Rodríguez Zapatero, participando en la subasta de votos nacionalistas con el PP. Un democráta debe, en primer lugar asumir que a veces es mejor abandonar el poder, gesto que le conferirá la estima de los ciudadanos y la tranquilidad de conciencia, hechos morales de trascendencia para un demócrata verdadero.
Si el modelo de estado no funciona - y es evidente que no lo hace-,hay que decirlo con claridad y tomar las medidas necesarias para resolver el problema. Nada de eso ha hecho el presidente del Gobierno, y nada de eso hubiera hecho el presidente Rajoy. Tenemos la clase política que nos merecemos, y porque queremos. En democracia rige el principio de corresponsabilidad, y si los gestores de lo público tienen una determinada responsabilidad por sus errores, los ciudadanos tienen otra por no pedir las explicaciones necesarias cuando corresponde. Qué en democracia es siempre.

14 opiniones:

Ad astra per aspera dijo...

la defensa de un estado federal nos deja bastante solos, ¿no crees?. para empezar, porque la mayor parte de la gente ni siquiera se cuestiona sus diferencias con un estado autonómico. buf, cuánta razón tienes, jove.

Kurtz dijo...

Eres tan certero en tus análisis que no tengo nada más que añadir.
Salud y República federal.

Jovekovic dijo...

Hola a los dos:
La defensa del estado federal nos deja solos, en efecto, porque muchos perderían la oportunidad de vivir de la demagogia que tantos y tan buenos réditos electorales les proporciona.
Gracias por elogiar mis análisis, pero me temo que este post está más cerca de los gruñidos que del análisis político. Me tienen frito sus señorías.

14deabril dijo...

Jovekovic, hacía tiempo que no pasaba por aquí y para cuando lo hago me encuentro con una entrada magnífica. Precisamente esta construyendo un post sobre estos avatares pero después de leerte, me pensaré la necesidad de hacerlo.

Un saludo
Júcaro

Jovekovic dijo...

Júcaro:
Bienvenido de nuevo por estos lares. Te agradezco el elogio pero creo que todo lo que se reflexione y escribe sobre el tema, ayudará a iniciar el debate, esa costumbre tan alejada de ese mal llamado ciudadano medio, que se queja sin cesar, pero no mueve un dedo.
Saludos fraternos desde BCN.

Yass dijo...

El estado de las autonomías fue una artimaña para coseguir la convivencia entre la monarquía y los nacionalismos y regionalismos..

Con la textura sociopolítica de España.. el federalismo es la solución...


Un saludo

Jovekovic dijo...

El estado de las autonomías fue, en mi opinión, una manera fácil de evitar tensiones territoriales. La monarquía iba a convivir con quién fuera porque el Ejército quería un rey, aunque no a Juan Carlos.
Estoy de acuerdo con tu opinión sobre el estado federal

Sergio G. Rabadá dijo...

También los gestores de lo público deberían tener en claro que su misión es conservar, y no malvender, las propiedades de quienes conformamos el Estado, porque el petróleo, por ejemplo, pertenece a todos los habitantes de un país y no solo a una fracción del mismo, y de la misma forma han de protegerse y cuidarse las empresas y servicios públicos.

No debería ser posible, en un Estado democrático, pasar a manos privadas los servicios de salud como está ocurriendo en Madrid porque, y aquí el ejemplo es adecuado, dejar los servicios de salud en manos privadas es exactamente lo mismo que permitir que una empresa privada se haga cargo de los servicios de defensa. Sin embargo, inexplicablemente, la gente reconoce en el momento que un ejército privado es algo no muy positivo para un país dejando, al mismo tiemnpo, que el estado ponga salud y educación en manos interesadas.

Por otra parte, un Estado Federal solo puede sobrevivir si se educa a la gente que lo conforma con los principios federales, de la misma forma que un Estado Democrático es posible si la gente es educada según los principios de la democracia. Sin embargo en la actualidad vemos que la educación pasa por el egoísmo y no por la solidaridad, que es premiado y celebrado quien consigue un éxito personal, como por ejemplo Nadal o Paul Gasol, y no quien produce un éxito a nivel comunitario.

Sigue primando la idea de que es lícito el hecho de que unos pocos vivan gracias al sometimiento de unos muchos, sigue creyéndose necesario al dinero como el establecedor del éxito o del fracaso de una persona, el dinero y la riqueza se perciben como premios al esfuerzo.

Mientras esa idea continue el mundo será lo que es, un lugar donde pocos priman sobre muchos, donde la idea de solidaridad se deja de lado por anticapitalista, donde lo que importa es producir bienes, y no bienestar.

Un abrazo.

Jovekovic dijo...

Sergio:
Estoy esencialmente de acuerdo con tu comentario.
Muchos de los problemas que señalas, tienen su origen en la escasa talla moral de los políticos. No es que sean todos unos chorizos, pero la mayoría carece de altura de miras.
Saludos.

Angelusa dijo...

Imposible ser más gráfico, Jove. E imposble tener más razón. Y no añado nada más por temor a estropearlo.

Jo, te he buscado por todo el ciberespacio, pensé que te habías esfumado. El enlace que tengo en mi blog no funciona. De todos modos estoy desentrenada. A ver si se me vuelve a regalar el tiempo que necesito y me pongo al día de la cosa técnica.
Un beso:-))*

Jovekovic dijo...

Es que cambié la dirección del blog por algunos problemillas, creo que al final no me ha servido de nada, pero ya da igual. Me alegra verte y celebro la coincidencia. Besos.

Sergio G. Rabadá dijo...

Esto me fue de mucho interés y me gustaría compartirlo con ustedes.

http://www.publico.es/152186/la/elite/franquismo/controlo/transicion

Un abrazo.

Miriam Márquez dijo...

Qué cañero eres! Estupendo!

Jovekovic dijo...

Bienvenida, Míriam. Saludos muy cordiales.