domingo 8 de noviembre de 2009

Arrantzales y piratas.



En la foto, el pesquero Alakrana. La he obtenido del periódico Deia.

El secuestro del atunero vasco Alakrana, por parte de piratas somalíes, ha puesto de relieve la peligrosidad de las aguas del Índico frente a las costas somalíes, pese a los esfuerzos de la OTAN y la ONU para acabar con los ataques a barcos, generalmente occidentales, en la zona.
Esta es una cuestión de muy difícil arreglo por varios motivos, siendo el primero de ellos que no se ha explicado toda la verdad: Los llamados piratas somalíes son, o eran, pescadores que se vieron privados de sus caladeros por la llegada masiva de las flotas industriales de Europa y Japón. Los barcos occidentales y japoneses emplean técnicas de arrastre que han esquilmado los bancos pesqueros de la zona, alterando de forma muy grave los ciclos reproductivos del atún y otras especies cotizadas. Nadie se ha preocupado de indemnizar a los pescadores tradicionales somalíes o yemeníes, que han encontrado, sobretodo los primeros, una manera rápida de hacer mucho, mucho dinero. Que es algo extraordinariamente tentador para los jóvenes y no tan jóvenes de cualquier parte del mundo.
El Gobierno no ha actuado correctamente, dando bandazos en las negociaciones que han provocado la legítima irritación de las familias. Desde el principio debería haberse explicado la escasez de medios del Gobierno de manera clara o la escasa capacidad diplomática española, cuando pretende intervenir al margen de la Unión Europea. Estas eran cosas que debían saber los familiares y amigos de los pescadores vascos. Y no fueron informados hasta que la incapacidad del Gobierno era evidente.
De la oposición tampoco puede decirse nada bueno, puesto que en su afán desestabilizador, más ahora que está minada por los escándalos de corrupción, ha dedicado muchas más energías a desacreditar al presidente y a los ministros implicados, que a la construcción de una política de Estado apoyando al Gobierno en estos momentos, colaborando - por ejemplo- en la explicación de los procesos de negociación diplomática, que algunos destacados miembros del PP conocen bien, después de ocho años con las responsabilidades que ahora detenta el PSOE.
Quedan los pescadores secuestrados: La prioridad del Gobierno no ha de ser otra que devolverlos con vida a sus familias; no valen las excusas, ni los juegos dialécticos ni las explicaciones a destiempo. Los ciudadanos de un país que se pretende entre los primeros del mundo, como España, deben tener la seguridad que, en caso de encontrarse en situaciones críticas, el Gobierno pondrá todos los medios necesarios para sacarlos en buenas condiciones de ellas.
Asimismo, los armadores deben buscar otras zonas donde realizar sus tareas, o bien indemnizar adecuadamente a los afectados por su actividad. Y no sólo eso, es necesario que se entienda la imposibilidad de continuar con prácticas pesqueras insostenibles. El mundo desarrollado debe buscar nuevas maneras de alimentarse, respetando las capacidades del planeta, frenando su consumo sin límites de recursos que son de todos. La responsabilidad inicial en la transformación indispensable de los hábitos consumistas, recae en la clase dirigente del Primer Mundo, pero sólo de manera inicial, porque después estamos todos los demás.

7 opiniones:

India Ning dijo...

Me parece que la cosa va bastante más allá de lo que cuentas.
Completamente de acuerdo en el tema de los pescadores somalíes, pero ¿crees que unos pobres pescadores tienen la capacidad económica suficiente para montar una red de pirateo de tales dimensiones? ¿Quién está detrás? Porque las negociaciones y los pagos se hacen en Inglaterra ¿quién ha montado toda esa infraestructura?. Los piratas que vemos en las noticas, están absolutamente dopados, son jóvenes, y no parecen tener muchas luces. ¿Quién les proporciona el armamento y dónde va a parar ese dinero de los rescates?

Somalia es un caos político, es practicamente imposible trabar relación diplomática alguna con una nación dividida en tantos pequeños estados sin un gobierno central.

Con respecto a la actuación del gobierno español, reconociendo que es una tarea muy muy difícil, me sucede como en casi todos los casos comprometidos y delicados a los que se enfrentan nuestros políticos en los últimos años... que les falta un hervor, que están todos muy verdes, que no tienen base y que los unos y los otros se me antojan como una pandilla de soplagaitas. Sacar adelante un país no es fácil, y yo no tengo la solución, pero no me dedico a ello. Se supone que los que están, sí son especialistas (o en eso confiamos cuando les votamos).

El drama, las familias destrozadas, los pescadores secuestrados y la impotencia de no poder hacer nada.

Ya veremos cómo acaba el entuerto, desde luego cabezas tendrán que rodar (políticamente hablando).

Saludos.

Kurtz dijo...

Siempre he creído que el "problema" de Somalia (como los del resto de África y la inmigración ilegal) se resolverían ayudando a salir de la pobreza a esos países que tan ricamente saqueamos en el pasado.
Pero claro, es más fácil enviar fragatas militares.
Salud.

Pepito Samper dijo...

Es que esto puede ser el cuento de nunca acabar porque, como sigamos así, los secuestros de barcos pueden irse encandenando de manera cada vez más rápida.

Jose Jaime dijo...

Yo creo que quién está detrás es el hambre, como bien dices, haría lo que fuera para poder comer.

Esa otra opinión, la tuya, me ha abierto otro punto de mira, que si comparto.

Además de que el ejército se envía, pero tarde o temprano, las revueltas no pueden ser sofocadas.

Abrazo

Jove Kovic dijo...

India:
Con toda seguridad algunos de los que intervienen en las negociaciones, financian a los piratas, como las empresas de seguridad informática producen la mayoría de los virus, es algo muy arraigado en nuestra sociedad y se llama capitalismo.
En Somalia convergen muchos factores, entre ellos la aparición de un movimiento islamista radical que está muy interesado en expulsar a los occidentales de las cercanías del país.
Los piratas, pese al evidente gusto por la buena vida y el dinero fácil, no son más que peones en el juego que se está librando en aquella parte del mundo. Algo que muy probablemente no saben, ni sabrán nunca.
Al Gobierno le faltan varios hervores, pero es que están más interesados en el poder que en cualquier otra cosa, exactamente igual que la oposición. Tenemos una clase política mediocre, lo que constituye un problema añadido a cuestiones como la de Somalia.
Salud!

Jove Kovic dijo...

Kurtz:
Completamente de acuerdo. Por encima de todas las consideraciones posibles, debería quedar en lugar destacado la miseria que hemos provocado en África y otros lugares del mundo.
Salud, company!

Pepito:
Así es pero, como decía Kurtz en el comentario anterior, la clave para desatascar el problema está en la modificación del sistema económico que provoca la miseria de los piratas somalíes, entre otros.
Bienvenido.

Jove Kovic dijo...

José Jaime:
La miseria es la causa primera, de eso no me cabe la menor duda, pero no hay que olvidar las circunstancias concurrentes que complican la situación: islamistas radicales, situación geoestratégica de Somalia, los intereses de las empresas que se lucran con la piratería, etc.
Salud!